jueves, 30 de diciembre de 2010

Una añoranza

Cómo ansía el poeta ser poeta, cómo suspira; camina el dolor entre sus venas
Se pudre por dentro, se colapsa, se rompe en pedacitos, se columpia, se marea
Llena su sol con escabrosas cantaletas, con sombrías calles, cafeteras, con cerveza
Cocaína, llueve y me lastima.
Vos, tú, bueno ella, no o algo así, duerme, a qué bella
Y yo verseando locamente en la cocina, en la cama, en la acera de rodillas
Qué busco, qué idolatro, yo no sé, solo sé que me gusta el olor de tu primavera
A veces cuando a la puerta llama la cabrona soledad y sé que tú estás.
Mundo de cruces, de rojos, de locos, de callados
Sueña conmigo, sueña con tu canto ese que hago por ti
Hace mucho que aquí, no se cuecen esas noches desabridas en desvelos como hoy
Y amar ya no es oficio sino signo de admiración
Yo abuso de mi letra, pa’ decirte que no queda, que quema
No te quedo como argolla, mucho menos pañoleta, solo es que yo no soy poeta, es que yo no soy poeta… no
Siempre lloran las carencias y hoy me gritan todas ellas, y sollozan y te burlas y me lleva una arrabiata
Muere el verso y nace otro, uno por la musa otro por la espera, uno calla, y no pasa nada
Yo quiero una tarde de tequila, uno junto a ti tranquila, una tarde acaudalada, una pizca de tu vida
Y yo sonriente, y me mato y me revivo, triste ausencia, canto un rato
Y te hago una canción por si hace falta, por si no alcanza, este verso que te nombre

pequeño relato

Silencio… y entonces ella rompió su corazón, y él llora amargamente de vez en cuando, de noche cuando imagina su calor que no tiene a lado suyo, resiste y se recuesta con una lastra enorme de tristeza y calla y se acompleja y ella come cada sol, cada planeta cuando este pobre anacoreta se asemeja a un loco abandonado

martes, 14 de diciembre de 2010

Prosa asesina

Ganar tu corazón, es una batalla perdida, es como escalar al monte Olimpo
si el sincel cala en el olvido, yo espero, pero en vano
y mi oscuridad se acrecenta, nomás porque sí
yo no quiero amar más allá, es tu culpa, tu perfección, tu infección, tu maldita gradeza que me mata
y se clava y se escapa y me enamora y me atormenta
y yo en llanto frente un amigo al que cuento la desesperación
la desilusión, y tú me miras y yo no puedo más
silencio... muérete corazón, ya no quiero sentir, muérete de una vez
muérete y no revivas más
calla, no digas, sé opaco, no sigas, cuelga vulgar tu obsesión
llena de paz tu agonía, huye, que no te alcance éste dolor
mátalo con el puñal de la indiferencia
hay que roer profundo, intacto, intelecto que quema y traviesa sonata me aqueja
color: negro, ya no hay otro, definitivo, hay que partir, para qué ver eso, ¿para qué?
huye principe obscuro, huye cabalgando tu ceguera, mira a otro planeta
ya no siento más, se apagó la ansiedad, se apagó, la quemó el hielo
el cielo, se hace asiento, una corona, una blasfemia
principe, tú ya no eres niño, eres su juguete
mejor regresa al vicio antiguo, ese que te hace sentir vivo
vive lejos tu sentencia, vive oscuro tu sentencia