martes, 28 de septiembre de 2010

Insomnio

Alguien dijo que amar es combatir
y yo combato contra su indiferencia
contra su temple insignificante ante el contra flujo de los demás
ante el delirio resonante de una canción que canta en el comal
yo pronuncio su nombre donde quiera, nomás por no quedarme callado
nomás por estar enamorado
yo quiero el rondín acalambrado ante el amanecer retorcido y mal estructurado
ese que se exhibe entre las sábanas y que no exige entre complejos
quiero ver que sus ojos me sonrían
que sus silencios que cobijen
que sus soles me quiten las ganas de enamorarme nomás porque sí
quiero atardecer entre sus labios
quiero anochecer en sus cabellos
en sus tragos, en sus callos, en sus capullos, ente sus pupilas
en las moradas azuladas que calca un cielo bien templado
yo quiero un beso de sus labios chicos
de sus labios tiernos, de sus labios ingenuos
la quiero, la quiero en un pedazo de amargura, para que quite esa mesura
la espero en el portal de palabras interminable, en la montaña de las inconclusiones
en las fotos de los hipócritas, en las perversiones, en las habitaciones grises, blancas
la quiero en mi corazón, la quiero en mi obscuridad,
la quiero llena de mí, de mi enanura, de mis cursis capoletas que protegen sus oídos
quiero ostentar su hermosura, su mito, su leyenda, su luz
su caricia, sí su caricia, ¡ay!, su caricia
quisiera no sentir, que me esta acabando, me destroza
este puto sentir, de estar a tres metros y no decir, solo por vivir en la melancolía

1 comentario:

Daelin dijo...

Tienes razón, hay cosas que suenan un tanto agresivas para una primera entrega. Pero es apasionado, no creo que debas flagelarte