domingo, 27 de junio de 2010

De la musa más pequeña

No sé escribir, solo se poner letras con lo que sé decir
Y digo que te quiero, te quiero por tierna y por cursi
Te quiero por ser bondad y maldad
Te quiero por que me haces sonreír, y así me es más fácil vivir
Y soy locura y avanzo, y me lanzo, a veces suspiro y a veces no atino
Al sentido más sencillo; ser feliz
Y eres una luz pequeña que hace cosas grandes
Y te escucho y me escuchas
Y cambio tu vida y cambias la mía
Niña soñadora, niña cursi, niña de las manos pequeñas pero de alegrías grandes,
Te quiero, te quiero porque me acompañas leyendo cosas como esta
Te quiero porque no conozco mucho de tu vida
Y te quiero porque amas la música igual que yo
Y amas el amor, y sueñas con su olor
Y calacas su calor en frases algo extrañas y de inercia y con falta de palabra
Sos impredecible y sos incomprensible, pero dime amiga mía, ¿quién no lo es en este mundo?
Sueño a veces con mil lunas y hoy vi en el cielo una hermosura
Una luz amarillenta, dorada casi perfecta,
Y una niña me pidió ser mi fuente de inspiración, un día, o una noche, o más bien lo que quedaba de ella, y no pienso para nada faltar a mi promesa
Pocas personas hay así, eso te quiero compartir
Y muestras llamaradas tristes a veces, o al menos eso parece o no aparece
No llores, bueno sí, llora pero solo lo suficiente, no más, no más
Más de lo que alguien lloraría por ti
Yo, no sé que decir
Solo escribo por escribir, ¿ya te diste cuenta?
Di que sí, ¡ay pequeña niña quiero ser feliz!
También quiero que lo seas, y junto a tus praderas he de concebir un poquito de alegría
Que te haya provocado
Yo quiero ser culpable de una de tus risas, quiero una parcela en algo de tu vida
Soy locura y soy llanura, es lo que te ofrezco pequeña niña
Y te ofrezco escucharte y te ofrezco un te quiero sincero
Y una mano en tu mano, un abrazo a tu tristeza y una risa a tu alegría
Y yo quisiera un abrazo compartido, y que me hagas sonreír y que me escuches
Y que seas mi musa la más pequeña de ellas
Te quiero niña, te quiero linda, te quiero y solo se decir te quiero y nada más que ello
A la musa más pequeña, la que me hizo escribir esto …

miércoles, 23 de junio de 2010

Un escrito que carece de sentido

Quisiera acordarme de mi primer amor
Pero fue hace tanto tiempo que ya se me olvidó
Y amar fue tan fácil, y entonces una mujer me deslumbró
Una que con su voz, con sus cabellos y sus estelas me cautivó
Y cómo ansiaba sus caireles dorados y su sonrisa grande
Y su voz chillona sus manos delgadas y su canto atenuante
Y luego se fue de mi vida, y se fue y nunca volvió
Luego llegó una luz pura, una ternura implacable
Una tersa cordura un amor grande, grande
Y la besé como nunca besé antes, con amor
Y amor y amor, y de mí se desilusionó
Y solamente voló, y un día regresó solo para mirar que su ternura terminó
Y luego, luego vino el pecado, una mujer no muy bella
No, pero tenía algo, y me arrebataba en la lujuria
Y la quería, la adoraba, por primera vez puedo decir que la amaba
Pero no era de aquí, ni para mí y mentía, y alucinaba y me asustaba
Y me hizo sufrir, a pesar de que la amé y me amó
Pero al final, ¡ay! al final también voló, y sentí el dolor más grande que en mi vida apareció
Grité tan fuerte y lloré como nadie más lloró
Luego un par de musas indelebles una que calló y la otra que murió
Una por loca y la otra por tonta
Después vino alguien a quien le creí muchas cosas
Y me miraba y decía que me quería y le creía
Y la adoraba, por poco me enamoraba, pero me engañó
Como una cruel arpía y a otros brazos escapó
Luego otra sirena que con su canto me encantó
Y la veía sufrir por quien nunca le lloró
Y que ahora que sea feliz es mi única ilusión
Una ninfa excepcional creí que aparecía, mil y una noches
Unos círculos; veneno, pero no era, no era y nunca fue
Solo callaba con la voz de mi amanecer
Y luego, luego, luego apareciste tú, sí tú, y tenías ternura implacable y tus estelas me cautivan y tus ojos me adormecen, ojos tristes casi como los de un poeta
Una sensibilidad que asombra y la sombra de mi llanto se va con tu sonrisa
Y la brisa se asoma en las cenizas de una niña que me asombra
Pero no es por ti mi niña, solo soy yo el que se ilusiona
El que nunca te abandona
El que piensa en tu nombre, en darte un beso grande
En callarte con mis labios, en darte a ti la mano
En escucharte un día difícil
En quererte hablar de phisis
En llorarte por honrarte
Quiero un dulce sí de tu parte, aunque sé que muy lejos estoy de ser tu amante
Y a veces duele, a veces no porque sé muy bien, que no soy tu bien
Te quiero amiga mía, amiga mía, mi ninfa, mi agonía, lo dulce de mi vida,
Quisiera dejarme de sentimentalismos, pero no puedo
Ya te diste cuanta, soy un cursi empedernido
Qué tonto, ridículo informal
Y todo por quererte enamorar, discúlpame, si tu corazón ya lo diste entonces sé feliz
Si no períteme el desliz, de decirte que a mi lado camines solo así, por obra de tu hazaña
Pudiera ser; sí
y adoro un sueño de tu mano, de tu alago
esperearía un te quiero al estilo Benedetti, y tú serías una niña de plata al estilo Lope De Vega, y los dos en las batallas, Batallas en el Desierto
en el lamento, en el sustento
tienes muchos defectos, muchos pretextos para ser imperfecta
y me alienta, eso es lo que me inspira, tu imperfección
y tu ilusión, crecete mi niña, que yo tengo una ilusión
y una razón, para escribirte en corazón, este verso sin canión